Un blog con el que quiero impulsar otra visión de la vida, una visión que tenga en cuenta las emociones, y sobre todo la alegría y las emociones positivas, sin tenerle miedo a las negativas , cuando llegan.
Acaba un año y va empezar otro. Lo suyo sería desearte a
ti que me estás leyendo un feliz año
nuevo, pero no puedo: el año que viene me piílla aun demasiado lejos, faltan aun seis
horas, trescientos y sesenta minutos y una infinidad de latidos de mi corazón
de m corazón, del tuyo del corazón del mundo.
Así deja que te desee un FELIZ AHORA y te regale estos
hermosos versos del poeta Horacio.
Carpe diem
No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mi, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea éste el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.
Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana.